NARRATIVA ACTUAL
La novela en el posfranquismo
En los años siguientes a la muerte de Franco, se produce un cierto cansancio del experimentalismo y los novelistas empiezan a interesarse otra vez por contar historias, es decir, por el argumento. Se produce así una síntesis entre las técnicas experimentales, incorporadas ahora con más moderación, y un cierto realismo.
El giro se produce ya en 1975 con la publicación de La verdad sobre el caso Savolta de Eduardo Mendoza.
Esta novela es un claro ejemplo de mezcla entre experimentalismo y retorno a formas narrativas tradicionales. Así, las yuxtaposiciones de episodios y el desorden cronológico de los primeros capítulos da paso a una narración ordenada y lineal.
Se trata de una novela de gran complejidad, narrada en primera persona, sobre el fondo histórico de los conflictos de la Barcelona industrial de los años 1917-1920. Mendoza hilvana con gran maestría una trama compuesta por una gran diversidad de elementos: pesquisas policiales, registros taquigráficos de juicios, cartas, relaciones pasionales, enfrentamientos del sindicalismo anarquista con la patronal, tráfico de armas, espionaje, pistolerismo a sueldo de la alta burguesía, etc
Tendencias más destacadas en los años 80 y 90
  • Novelas de temas históricos: El jinete polaco de Antonio Muñoz Molina o El hereje de Miguel Delibes,.
  • Novelas de aventura e intriga policiaca influida por la novela negra norteamericana: Asesinato en el Comité Central de Manuel Vázquez Montalbán; Beltenebros y Plenilunio de Antonio Muñoz Molina.
  • La novela intimista y subjetiva Emplea el narrador autobiográfico ficticio. Pueden aparecer referencias a la biografía real del autor, pero integradas en la ficción: Javier Marías (Todas las almas, Corazón tan blanco...).
La novela sobre la Guerra Civil. Se da en algunos novelistas un interés renovado por este tema, tratado ahora sin las limitaciones de la censura. En el ambiente de la guerra y de sus secuelas se desarrollan Luna de lobos (1985), de Julio Llamazares; El pianista (1985), de Manuel Vázquez Montalbán; y El lápiz del carpintero (1998), de Manuel Rivas.